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viernes, 22 de enero de 2010

Un mensaje a todos los profesionales peruanos que trabajan en el extranjero

Por: Diego de La Torre
PRESIDENTE DEL PACTO MUNDIAL EN EL PERÚ
Extraído del: Diario El Comercio
21/01/10

Los Chicago Boys que ayudaron a modernizar la economía chilena en los años ochenta explican solo la mitad del modelo exitoso de la otrora capitanía del virreinato español. Los gobiernos chilenos recientes han puesto mucho énfasis en la educación, la tecnología y la lucha contra la corrupción. El ingreso per cápita se ha duplicado desde 1990 y la pobreza está debajo del 15%.

El año pasado tuve la oportunidad de conocer brevemente en un almuerzo organizado por la Universidad de Georgetown a Arturo Valenzuela, prestigioso académico chileno-estadounidense, meses antes de ser nombrado asesor del presidente Obama en asuntos latinoamericanos. Durante la conversación, tocamos el tema de la importancia de la institucionalidad y del rol de los académicos y expatriados latinoamericanos en el desarrollo de nuestros países.

De inmediato, percibí cómo este brillante intelectual era un embajador informal extraordinario del Chile democrático y moderno. De manera serena y persuasiva, destacaba los aspectos positivos de la sociedad chilena, en particular, la consolidación de sus prácticas democráticas y los avances en educación.

Cuando compruebo que en gran parte de las recientes publicaciones e investigaciones sobre política internacional editadas en el hemisferio norte se destaca a Chile como ejemplo a seguir, me pregunto si esto no se debe también a la labor silenciosa, persistente y optimista de los embajadores académicos de Chile en las mejores universidades del mundo.

Un ejemplo elocuente es el libro “Second World”, de Parag Khanna, que afirma: “De toda Latinoamérica, Chile es el único país con posibilidades de convertirse en uno del Primer Mundo en un futuro cercano”. Cuando se refiere a Latinoamérica no se menciona prácticamente para nada al Perú. Esta omisión me pareció poco adecuada, por decir lo menos, dados los logros que hemos tenido como el grado de inversión, la importante reducción de la pobreza y nuestra exitosa y dinámica inserción en la economía mundial.

Por eso quisiera decir a todos los peruanos que estudian en el extranjero o que son catedráticos en universidades del Primer Mundo que estén alertas y promuevan los avances que nuestro país ha tenido.

Dejemos de monofocalizar nuestras tesis de investigación y temas de conversación sobre los aspectos negativos de nuestro país, sino más bien hagamos como los Chicago y Georgetown Boys chilenos, que promueven e investigan sobre cómo lograron que su país adopte modelos económicos y políticos del Primer Mundo o cómo desarrollaron esa gran innovación que fue el sistema privado de pensiones. Esto lo llamaría nuestro Torre Tagle académico.

Si lo hacen, omisiones como la del libro de Khanna no sucederán en el futuro. Señor Khanna, el Perú será en 7 años como Chile; en 17, como Portugal; y en 27, como España.

lunes, 23 de noviembre de 2009

El valor de las actividades extracurriculares al postular a un MBA

Por: Juan Manuel Salamanca
Fuente: EducAmericas

El paso siguiente a la decisión de estudiar un MBA es sencillo: postular. Si ya decidiste dónde hacerlo y cuál es el formato correcto, debes comenzar a reunir todo el material requerido (desde las cartas de recomendación hasta tus certificados académicos). Pero aquí va un secreto: haber trabajado para la conservación del medioambiente o en una ONG humanitaria puede ayudarte a abrir las puertas de un MBA.

Si antes eran subvaloradas o ignoradas, hoy las actividades extracurriculares se han convertido en una buena fórmula para destacar sobre el resto de candidatos.

"Cursar una maestría tiene un alcance integral que trasciende los conocimientos. El trabajo en equipo, la negociación y el liderazgo pueden ser vividos tanto en una maestría como en el deporte", señala Jorge del Águila, rector de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE). "Por ello, tanto las actividades extracurriculares como las inquietudes en otros campos que exceden el profesional y laboral ayudan mucho a complementar el perfil de los postulantes".

Como en todas las organizaciones, las escuelas de negocios también buscan gente con actitud, extrovertida y activa. En el fondo, gente cool. "Ninguna quiere una clase llena de nerds y trabajólicos", asegura Linda Abraham, presidenta de la consultora de admisión Accepted.com.

En todo caso, realizar este tipo de actividades no te garantiza la entrada a la institución. También debes cumplir con todos los demás requisitos. Pero sin duda te ayudarán a sobresalir de la manada, especialmente si son una parte importante en tu vida.

Desde tocar en un grupo de rock o jugar rugby en un equipo local hasta escalar el K2, hay una gran gama de hobbies que pueden destacar cualidades positivas y valoradas por las escuelas como la creatividad, la tenacidad o la audacia.

"Existen muchas actividades que aportan al momento de cursar una maestría: el gusto por la música, tocar algún instrumento, y las actividades físicas, en especial los deportes de equipo", dice Jorge Águila.

Pero no todo suma. Hay algunas labores que los expertos recomiendan no mencionar: las más solitarias y aquellas que requieren de poco esfuerzo, como la lectura, ya que no reflejan habilidades como el trabajo en equipo o el liderazgo, que son aspectos claves para un ejecutivo moderno.

Entre más única sea la actividad que realices, más la puedes aprovechar para destacar entre los otros postulantes.

Es el caso de James Brooman, un estudiante de la Tuck School of Business, que dejó su trabajo en una corporación financiera para viajar en bicicleta desde Alaska hasta la Patagonia. Durante su travesía fue cautivo por una tribu de indígenas de la selva amazónica, su tienda fue atacada por hormigas y casi muere quemado en un incendio en California.

"En viajes como el que realicé, aprendes a mirar desde otros puntos de vista y a apreciar otras perspectivas, lo que ayuda a formar un mejor juicio. Y creo que eso es un gran aporte en mi carrera", dijo Brooman en un reportaje de BusinessWeek.

Por esto, impresionar al comité de admisión puede ser tan simple como contar una buena historia. Si en verdad te apasiona alguna actividad, trata de traspasar esa pasión con un relato o una anécdota. Tampoco hay que caer en exageraciones y mentiras; el comité lo notará.

"Contar con experiencia en actividades de este tipo permite a los alumnos ser más permeables a todo lo que la formación de posgrado implica", afirma Águila.

¿Algo más? No olvides prepararte para enfrentar la entrevista de admisión con una buena historia.

sábado, 27 de junio de 2009

Musicoterapia: ¿especialización clínica, método alternativo o simple hobby?

Por: Mauricio González - Jue, 25/06/2009

En mis primeros años de vida solía quedarme dormido con un disco de Mozart, que -según cuenta mi madre- ayudaba a que conciliara el sueño con mayor rapidez y a que pasara una noche más tranquila. Probablemente ha oído miles de historias como esta y es que, desde que el tiempo es tiempo, se sabe que la música ejerce efectos beneficiosos sobre el comportamiento y la salud de las personas. ¿Le parece más una actividad esotérica que una disciplina científica?
Efectivamente, muchos asocian la musicoterapia con métodos alternativos o incluso hay quienes la consideran un pasatiempo o una actividad no exenta de misticismo, pero lo cierto es que hay investigaciones clínicas que prueban que la música puede ayudar a aprender mejor, a combatir la depresión, a manejar el dolor e incluso a fortalecer las defensas. Y hay escuelas y universidades que cuentan con postítulos, posgrados y hasta doctorados en esta materia, cuyo objetivo es preparar a musicoterapeutas profesionales que tengan gran vinculación con la música y que la utilicen con fines terapéuticos para ayudar a personas que presentan algún tipo de necesidad o apoyo especial.
"La musicoterapia tiene un enfoque, una escuela, una trayectoria e investigaciones serias han demostrado resultados", asegura Alejandra Penagos, coordinadora de la Maestría en Musicoterapia de la Universidad Nacional de Colombia, un programa académico que se caracteriza por tener un método clínico, comunicativo y comunitario. Esta maestría comenzó a impartirse en el 2005 en respuesta a un estudio de mercado que reveló que los musicoterapeutas colombianos se veían obligados a salir del país y buscar maestrías en otros países de América Latina o Europa.
Según Penagos, la musicoterapia no actúa como una terapia aislada, sino que se complementa con tratamientos sicológicos y con métodos de aprendizaje, visión que comparte la profesora Susanne Bauer, una voz autorizada en Chile. "La musicoterapia es un tratamiento complementario, serio y útil, que consiste en poner al servicio de las personas afectadas por alguna enfermedad, molestia o sintomatología, sea mental, afectiva o física, la música y sus elementos", dice Bauer, quien se desempeña como coordinadora del Postítulo en Terapias de Arte con Mención en Musicoterapia que ofrece la Universidad de Chile.
"La musicoterapia atiende distintas discapacidades, sean físicas, psíquicas o sensoriales; niños con déficit de atención, hiperactividad, autismo, problemas afectivos; niños desplazados e incluso hemipléjicos, además de todas las demencias. En el adulto mayor, por ejemplo, se usa la musicoterapia para tratar enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson y accidentes cerebro-vasculares", cuenta Bauer, agregando que ya están en la séptima versión de este postítulo, que se imparte cada un año y medio desde 1999, y que empiezan la octava en agosto. Y, al igual que en Colombia, la finalidad de este postítulo es llenar un vacío académico en el país.
Y es que efectivamente en América Latina esta disciplina comenzó a desarrollarse de manera mucho más tardía que en otros países como Estados Unidos, donde su historia académica se remonta a las primeras décadas del siglo XX. El primer curso universitario de musicoterapia fue impartido en la Columbia University de Nueva York en 1919, donde se preparaba a músicos para trabajar como terapeutas en los hospitales, atendiendo a excombatientes de la primera Guerra Mundial que mantenían secuelas mentales y físicas. En el caso de España el desarrollo también ha sido más tardío comparado con otros países de Europa como Italia y Francia, pero hoy en día prestigiosas universidades como la Pompeu Fabra y el Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP) de Barcelona imparten maestrías en musicoterapia.
Esta nutrida oferta de postítulos y maestrías en musicoterapia a escala mundial, dirigida a médicos, psicólogos, pedagogos y educadores sociales, entre otros, deja en evidencia que se trata de una formación altamente especializada, seria y que busca entregar conocimientos y competencias teórico-prácticas, así como rigor metodológico y una actitud de autoperfeccionamiento constante que ayude al desarrollo de la profesión tanto a nivel clínico como en el campo de la investigación.

domingo, 31 de mayo de 2009

La llegada de las maestrías "verdes" a las universidades

Por: Juan Manuel Salamanca
Obtenido de: Educamericas
25/05/2009


Un estudio del Center for Information and Research on Civic Learning and Engagement (Circle) arrojó que para un 69% de los jóvenes de Estados Unidos es crucial el nivel de compromiso con el medio ambiente de las distintas marcas a la hora de optar por una. Ya sea para un paquete de golosinas, un teléfono celular o una maestría, el sello "verde" es un valor agregado cada vez más apreciado por los clientes, y las escuelas de negocios lo están aprendiendo.

La tendencia es clara. La investigación del Circle también precisó que, para un 36% de los jóvenes estadounidenses de entre 15 y 25 años, el medioambiente es la mayor preocupación mundial (solo siendo superado en prioridad por la educación y la pobreza). Además, el 83% de ellos confía más en las compañías que son responsables con el medio ambiente.

Ante esta creciente preocupación por el cuidado del planeta, universidades de todo el mundo están integrando programas "verdes" a su oferta académica. Por ejemplo, algunas prestigiosas instituciones como la UCLA, Stanford y el Babson College han incorporado cursos electivos y talleres medioambientales dentro de sus programas de posgrado y MBA.

Este tipo de iniciativas apunta a entregar a sus estudiantes las herramientas necesarias para lidiar con los problemas ambientales que los ejecutivos deben enfrentar en la economía de hoy. "Tienes que tener un pensamiento emprendedor para resolver problemas sin dejar de lado el medio ambiente. Tienes que hacerlo, no hay opción", afirmó la profesora de Babson Candina Brush en BusinessWeek.

Pero otras escuelas, como la Presidio School of Management de San Francisco, han dado un paso más en la educación medioambiental, al diseñar nuevas maestrías fundadas en estas materias. Y la respuesta de la demanda ante estos nuevos programas ha sido más que entusiasta. Por ejemplo, el MBA en Administración Sustentable que dicta esta casa de estudios ha pasado de contar con 20 estudiantes cuando se creó en 2003 a cerca de 240 en la actualidad.

También hay algunas instituciones de América Latina que han sumado maestrías "verdes" a su oferta. Es el caso de la Maestría en Desarrollo Sustentable que comenzó a dictar la Universidad del Valle en Cali, Colombia, el año 2008, con un énfasis en prevención y atención de desastres.

Este posgrado, cuenta el asistente académico de la maestría de la Universidad del Valle, Luis Miguel Manzano Bonilla, "responde a la necesidad de formar profesionales altamente calificados, orientados en la solución de problemas que requieran de un desarrollo sustentable, ya sea en lo social, lo económico o en lo meramente ambiental".

Manzano agrega que el objetivo del programa es formar "egresados que puedan liderar acciones sustentables y también evaluar el impacto de los complejos problemas en este ámbito que acarrea el proceso de desarrollo de los países".

Sin embargo, estas maestrías están recién instalándose en la región, a diferencia de Estados Unidos y Europa, donde se imparten desde hace varios años. Según reconoce Maria Lorena Gutiérrez, decana Facultad Administración de la Universidad de Los Andes de Colombia, "este tipo de programas están mucho más extendidos en Estados Unidos. Acá, en América Latina, son mucho más nuevos".

Uno de los cursos más innovadores en la región sobre estos temas es la Maestría en Gerencia Ambiental de la Universidad de Los Andes, que busca fusionar la responsabilidad hacia el medio ambiente con la educación ejecutiva. La idea del programa es "formar una gerencia que conozca y entienda las discusiones de la preservación. Una gerencia que domine y aplique al 100% los temas ambientales", indica Gutiérrez.

La Maestría en Gerencia Ambiental de la Universidad de Los Andes nació el año 2008 como resultado de una cooperación entre la universidad y la Betty and Gordon Moore Fundation, perteneciente al cofundador de Intel Gordon Moore, que eligió instalar el proyecto en Colombia por su categoría de segundo país con mayor biodiversidad en el planeta.

"El mundo empezó a entender la importancia de la conciencia ambiental, más aún en una región privilegiada como Colombia, sobre todo la zona del Amazonas. El desafío está en aprender a conservarlo, pero también a utilizarlo y potenciarlo como negocio", sostiene la decana.

¿Cómo logran unir estas dos miradas en una misma maestría? Gutiérrez señala que gracias a las tres etapas que conforman el programa. La primera se enfoca en la enseñanza "verde", donde los estudiantes "conocen y entienden el lenguaje de la corriente ambientalista y áreas de estudio como la conservación y los ecosistemas".

En la segunda etapa se entregan las habilidades y conocimientos tradicionales del management, "como finanzas, emprendimiento y liderazgo", indica Gutiérrez. En la tercera abordan "temas sobre políticas públicas, acuerdos internacionales y todas las discusiones que están dando vuelta, como el calentamiento global y el Protocolo de Kioto sobre el cambio climático", afirma.

Actualmente son 36 los estudiantes que cursan esta maestría, de los cuales un cuarto es extranjero, principalmente de otros países de Latinoamérica. "Es un programa que tiene un claro enfoque regional, ya que hacemos reuniones de información en países como Perú, Bolivia y Venezuela", señala Gutiérrez.

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