Mostrando entradas con la etiqueta Post grado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Post grado. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de abril de 2009

POR QUÉ LOS POSGRADOS (Y LA UNIVERSIDAD) GRATUITOS SON UNA MALA IDEA

Por: Raúl Ferro - Lun, 13/04/2009
Nada resulta más progresista que defender a capa y espada la gratuidad de la educación universitaria. Y si incluimos bajo este concepto de "derecho a la educación" a los posgrados, más aún. Hablamos siempre con envidia sobre casos como la prestigiosa Universidad de Sao Paulo (USP), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) o la Universidad de Buenos Aires (UBA), que ofrecen carreras y posgrados gratuitos.

Sin embargo, la gratuidad de la enseñanza superior en América Latina es más retrógrada que progresista. Paradójicamente, antes que facilitar la movilidad social, ayuda a perpetuar las desigualdades. Las causas de esto son sencillas de identificar: la calidad de la educación estatal básica y secundaria es mala en términos generales y los alumnos de estos establecimientos llegan con una gran desventaja a las pruebas de ingreso a las universidades de mayor prestigio, lo que incluye a muchas estatales gratuitas.

Por el contrario, los alumnos de los colegios particulares pagados en la región -en su inmensa mayoría hijos de las familias de mayores recursos- son quienes salen mejor preparados para entrar a la universidad.

Es cierto que la educación es un derecho y que una de las prioridades de los países es mejorar su capital humano. Pero la educación no es gratis. Alguien tiene que pagarla. O el Estado (es decir, todos los contribuyentes, pobres y ricos, universitarios y no universitarios), o el estudiante. El costo por año de un estudiante de educación superior en una universidad pública en América Latina varía mucho dependiendo del país, según el Informe sobre la educación superior en América Latina 2000-2005, del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe, pero se puede calcular en más de US$3.000 o US$4.000 por año a lo menos (el informe señala un costo de US$6.000/año en el caso de Brasil y de US$3.000 en el caso de Cuba, con datos del 2002). Entre los países de la OECD, el gasto promedio por un estudiante en educación terciaria fue de US$11.254 en el 2006. Obviamente, el costo de un estudiante de posgrado es mayor.

¿Qué hacer frente a un panorama de este tipo? Los recursos que los gobiernos de la región dedican a educación son equivalentes, en promedio, a alrededor del 4% del producto bruto interno (PIB). Esta proporción es menor que el promedio de los países de la OECD (5,9% del PIB), pero no solo eso. Siendo América Latina una región en desarrollo, el PIB de la mayor parte de los países latinoamericanos es bajo en términos absolutos. Esto significa que el dinero es escaso.

Lo más urgente en América Latina es focalizar los escasos recursos estatales de los países latinoamericanos en educación básica y secundaria de forma de mejorar su calidad y asegurarse que todos los alumnos que postulan a la educación superior tengan oportunidades similares de éxito.

Las instituciones de educación terciaria, en tanto, tienen que buscar otras formas de financiamiento, lo que pasa por el cobro de matrículas realistas, acordes con el costo de la educación que ofrecen. La labor de los gobiernos es establecer sistemas de financiamiento a largo plazo para los estudiantes que no cuentan con los recursos. En Uruguay funciona un impuesto especial que se cobra a los profesionales egresados de las universidades públicas, fondos que se utilizan precisamente para financiar a estas últimas. No es mala idea. Pero es probable que un sistema público-privado que asegure el financiamiento de los estudiantes tanto de las carreras de pregrado como de posgrado y especializaciones sea el sistema más justo y eficiente para hacer realidad el derecho a la educación que todo ser humano tiene.

sábado, 11 de abril de 2009

NUEVAS TECNOLOGÍAS PARA IMPARTIR POSGRADOS

Por: Héctor Vera Azargado

Universidades y escuelas de negocios batallan por desarrollar técnicas de enseñanza cada vez más vanguardistas y eficientes. Y, de paso, ganar más clientes en todo el mundo. El premio es jugoso. Un estudio de la consultora estadounidense Global Industry Analysts proyecta que la educación por internet o e-learning movilizará recursos por US$52.600 millones en el 2010. Prepárate para recibir clases por celular o participar en una discusión virtual en Second Life.

En México, los estudiantes que ingresaron a fines del 2008 al Tecnológico de Monterrey en los campus Ciudad de México y Santa Fe, se encontraron con una Blackberry Pearl 3G en su "pack" de bienvenida. Y no era un regalo, precisamente. "Es parte de nuestro programa de Tecnología Educativa para el Aprendizaje Móvil", aseguró Juan Manuel Durán Gutiérrez, rector de la Zona Metropolitana del Tec, al presentar su nueva herramienta de formación.

¿Clases por celular? Sí, por celular y por cualquier dispositivo móvil. "Con el teléfono pasará lo mismo que con el laptop, que ya lleva 10 años al interior de nuestras aulas", dijo el directivo, quien precisó que nadie puede dudar hoy del valor pedagógico de un computador personal.

Es lo que se conoce como m-education, o educación móvil, una fórmula que se basa en el uso de estos aparatos para intercambiar contenidos y facilitar la interacción entre alumnos y profesores. A través del celular, los estudiantes reciben archivos de audio y video, podcasts, conferencias y calificaciones.

En el Tec, la m-education es parte de una estrategia que incluye la vinculación total de las tecnologías -internet, televisión digital y comunicación móvil- en todos los niveles de la institución, desde pregrado hasta sus maestrías de más alto nivel.

Esta alianza entre educación y tecnología no es nada nueva. Es cosa de recordar el impacto de la imprenta de Gutemberg en la transmisión del conocimiento en la Europa del Renacimiento o de revisar el aporte de la televisión por satélite en la formación de las primeras "universidades corporativas" en el mundo.

Pero, como en muchas industrias, el surgimiento de internet trajo consigo una ola de innovaciones y propuestas que comenzó a revolucionar la forma de entender la formación, al punto que hoy impartir "cursos online" es solo la punta de un iceberg de dimensiones colosales.

El objetivo es sencillo: aprovechar las nuevas tecnologías para mejorar las técnicas de formación y ajustarse a la realidad de miles de ejecutivos que no pueden mudarse de país para estudiar un posgrado o que, simplemente, no desean perder tiempo en traslados, aunque sea de la oficina a la universidad.

En el Instituto de Empresa, en Madrid, lo tienen muy claro. Fue una de las primeras escuelas de negocios en el mundo en jugarse por impartir un MBA online, ganándose el respeto hasta de The Economist, publicación que le otorgó la medalla de plata en la categoría de educación a distancia. "Hemos desarrollado una de las mejores metodologías blended, combinando técnicas de enseñanza online y face to face", asegura Santiago Iñiguez, decano del IE. "Es la mejor réplica posible de la formación tradicional".

Hoy, el IE trabaja en la consolidación de su más nueva apuesta: el campus que construyeron y lanzaron en Second Life, el mundo virtual donde ya se relacionan más de un millón de personas por mes y que tiene un PIB per cápita mayor al de muchas economías africanas. Aquí, no solo los contenidos son digitales; también los alumnos.

Además de fortalecer la imagen de la institución en la industria de la educación ejecutiva, Second Life, según el IE, tiene beneficios didácticos muy concretos, sobre todo para realizar ejercicios de habilidades directivas como role-plays o negociaciones. La dinámica es sencilla: los alumnos de los programas online acceden, cada uno desde su computador, a un "escenario virtual" especialmente diseñado en Second Life. Los profesores a cargo de la actividad proporcionan a los estudiantes sus "avatares" (personajes digitales), los que tienen la apariencia del rol que deben desempeñar. Luego, los equipos analizan las grabaciones y sacan conclusiones.

Sin embargo, no todos ven la tecnología con la misma óptica. "En el Ipade no nos interesa llegar más rápido a más mercados para tener más egresados por año", sostiene Mario Augusto Fuentes, director de admisiones del MBA Full Time de esta escuela mexicana. "Para nosotros lo clave es la vinculación personal y el trato individualizado. Es parte de nuestra oferta de valor".

En su opinión, la tecnología es parte de la oferta, pero no la oferta en sí.

domingo, 5 de abril de 2009

APRENDE A ELEGIR EL POSGRADO CORRECTO

Por: Héctor Vera Azargado - Mar, 31/03/2009

¿Estás decidido a cursar un posgrado? Entonces, comienza a recopilar toda la información que puedas y aprende a tomar la mejor decisión. No solo te enfrentas a una elección clave en tu vida personal y profesional. Es muy probable que sea la primera vez que elijas qué estudiar, cómo y por qué hacerlo con total conciencia e independencia. Aprovecha la oportunidad y define hacia dónde quieres orientar tu carrera.

"Cuando estás frente a la decisión de qué maestría cursar, debes analizar al menos cuatro puntos clave", dice Ana García Polo, directora asociada de admisiones del IE Business School, en España. Estos son:

1. Idioma

¿Prefieres cursar el programa en inglés o español? Es una variable muy importante, que te ayudará a definir no solo el programa, sino la escuela de negocios y el país donde vas a estudiar.

2. General o especializado

Pregúntate si quieres participar en un programa generalista, tipo MBA, o bien si prefieres decantarte por uno especializado. En el IE, por ejemplo, están el Executive Master en Empresas Turísticas o el Master in Sports Management. Recuerda que también hay programas dirigidos a los profesionales que desean desarrollar su carrera en un área funcional concreta. Por ejemplo, el Executive Master en Dirección de Recursos Humanos.

3. Perfil profesional

Si tienes una experiencia profesional dilatada, es recomendable que te orientes hacia los programas ejecutivos (executive), optando entonces entre los cursos especializados en un área funcional o en el MBA, también executive. Si estás recién comenzando tu carrera laboral, puedes orientarte a los programas de MBA más junior o a un Master in Management.

4. Formato

Debes decidir cómo cursar tu posgrado. De esta forma, puedes optar por un programa full time, asistiendo a clases a diario; o bien un programa part time, cuyas clases online o concentradas en los fines de semana permiten compatibilizar los estudios con tus responsabilidades laborales.
Una vez que has resuelto estas interrogantes, agrega tres nuevas variables a tu análisis: costo, principios valóricos o ejes temáticos y campo laboral.

Costo

Todas las universidades -hasta las más exclusivas- tienen planes de financiamiento y becas. Acércate al departamento de admisión y pregunta directamente y sin vergüenza. Te sorprenderás con el abanico de posibilidades disponible tanto en la escuela como a través de fundaciones.

En muchos países de América Latina ya operan, además, sistemas de créditos blandos con períodos de gracia (para no pagues mientras estudias). Infórmate a través de los bancos, en los sitios web de los gobiernos y en las escuelas de negocios.

Principios valóricos o ejes temáticosCada universidad y escuela de negocios es un mundo conceptual con vida propia. Analiza con frialdad dónde quieres estudiar y qué valores o actitudes son las que más te representan o interesan desde el punto de vista profesional y personal.
No es un misterio que existen instituciones ligadas a movimientos religiosos, filosóficos y políticos. Pregúntate qué opción es la que más te acomoda o si te da igual.

Lo mismo ocurre con ciertas "especializaciones", no vinculadas a temas valóricos. Por ejemplo, algunas escuelas tienen un sello "emprendedor", mientras otras se destacan en "innovación tecnológica", "desarrollo humano", "ciencias políticas", "economía" o "international management".

Campo laboral

Para algunos es la primera pregunta. Sin embargo, para otros ejecutivos solo sirve para confirmar su propio plan de carrera. De todas formas, evalúa claramente hacia dónde quieres llevar tu vida profesional y asegúrate de invertir en una maestría que agregue valor a tu curriculum y que te ayude a proyectarte laboralmente. Pregunta si la universidad o escuela de negocios tiene un área de gestión de carrera -que te ayude a "venderte mejor"- y una bolsa de trabajo, si llegas a tener la necesidad de buscar empleo.
Otras sugerencias que podrían ayudarte:

· Asiste a ferias de posgrados. Si en tu ciudad no tienes acceso a ellas, puedes visitar la página en español del World MBA Tour.

· Visita foros virtuales o redes sociales donde participen ex alumnos de las universidades o los programas que más te gustan. Solo necesitas navegar por internet.

· Si estás interesado en un MBA, analiza los rankings que publican regularmente medios de comunicación como Financial Times, BusinessWeek y AméricaEconomía.

Seguidores